El maquis en la Serranía de Cuenca: un sueño en el olvido

El maquis en la Serranía de Cuenca: un sueño en el olvido

1 de abril de 1939. “La guerra ha terminado”. Con esta misiva Franco ponía punto y final a un conflicto que se había extendido durante casi tres años por el territorio de nuestro país. Ocupada Madrid y, finalmente, Alicante, pocas horas antes, el bando sublevado reafirmaba su control militar por todo el territorio nacional. A partir de ahí, represión y exilio, mucho exilio. Para muchos de ellos, la guerra aún no había finalizado.

Varios de aquellos republicanos huyeron al norte, hacia Francia, donde fueron tratados como algunos de los que hoy saltan nuestras vallas. Desprecio sería la palabra más adecuada. Y, como compensación, decidieron unirse a la Resistencia una vez Hitler puso sus ojos en el país galo. Tras años de intenso conflicto, se produjo el Desembarco de Normandía, que balanceo de manera casi irremediable la balanza de la victoria hacia el bando aliado.

El PCE quería involucrar a España en este proceso de lucha contra el fascismo europeo por las tropas aliadas. Así, surgió la Operación Reconquista de España, mediante la cual se pretendía provocar un levantamiento popular contra la dictadura franquista mediante la invasión desde los Pirineos.

Muchos soldados republicanos exiliados que habían formado parte de la Resistencia francesa se aventuraron en esta contienda en otoño de 1944, la cual resultó en absoluto fracaso. Entre los miles de soldados que se aventuraron había 20 guerrilleros de la 3ª brigada de la 26º División, al mando de Victoriano Anastasio Serrano Rodríguez “Capitán Serrano”, los cuales cruzaron los Pirineos por el Puerto de Vell. Muchos de este grupo, como Isidro Cortijo Zamora, llegarán a Cuenca poco tiempo después, desencadenando el fenómeno del maquis, es decir, la guerrilla antifranquista, en la provincia conquense.

Como curiosidad, en los enfrentamientos que se produjeron en los Pirineos se encontraban muchos de los últimos quintos del gobierno republicano, los cuales fueron obligados a hacer la mili nuevamente tras la Guerra Civil, castigándoles en las peores unidades, como el batallón de trabajadores para cavar zanjas en los Pirineos. Así, una vez comenzó la invasión, tuvieron que verse obligados a combatir contra muchos de los que fueron compañeros apenas un lustro atrás.

Años 44 y 45: comienza la guerrilla en Cuenca.

Semanas después, comienzan a llegar grupos aislados a la Serranía de Cuenca. Uno lo conforman 4 guerrilleros vistos en Valdemeca que habían entrado a España el 9 de octubre de 1944 por el Puerto de Benasque. Dos mueren días después a manos de la Guardia Civil en Tragacete y otros dos en Huerta de Marojales. Otro grupo es el denominado “Grupo Móvil de Guerrilleros nº595”, con 15 guerrilleros, que aparecen por primera vez en Tejadillos.

Pero lo que es crucial para el movimiento guerrillero de Cuenca es el viaje de “Capitán”, republicano en el maquis francés desde 1942. Tras cruzar los Pirineos, se dividen en pequeños grupos para llegar a su objetivo, Lleida. “Capitán” lidera un grupo de 9 personas. Se juntan con otro grupo comandado por Juan Ramón Lázaro “Delicado” y emprenden su viaje al sur por las sierras turolenses hasta llegar a la provincia de Cuenca, situándose en las cercanías de Landete y Cañete.

“Delicado” (izquierda) y “Capitán” (derecha). Fuente: Los guerrilleros de Levante y Aragón 1, 1945-1948: La lucha armada.

Será un tiempo de adaptación al territorio, pues durante 1944 y 1945 aún no conocen bien los parajes. Poco a poco, van consiguiendo apoyos, enlaces y nuevos guerrilleros que se echaban al monte.

Así, cada vez se aglutinan más grupos guerrilleros, creándose en abril de 1946 la Agrupación Guerrillera de Levante (AGL), cuando se concentraron en Molino del Marqués (Aras de Alpuente, Valencia) y en Cuevas del Regajo (Camarena de la Sierra, Teruel) los líderes de las partidas guerrilleras, nombrando a los jefes de cada grupo y redactando los estatutos. Desde Valencia, y en coordinación con la dirección del PCE en Francia, se empiezan a organizar las partidas guerrilleras.

Año 46, el crecimiento del movimiento guerrillero en los Montes Universales.

Los Montes Universales, comprendiendo zonas de Cuenca, Teruel y Valencia, fueron perfecto refugio para emprender esta guerra de guerrillas. En un principio, la Agrupación se dividió en tres sectores: el 5º, el 11º y el 17º, comprendiendo los dos primeros la práctica totalidad de la Alcarria, Manchuela y, sobre todo, Serranía conquense.

Cada sector se dividía en brigadas, batallones y compañías, con una estructura militarizada. La unidad operativa era la sección, compuesta por cuatro guerrilleros y un responsable. Al mismo tiempo, dos secciones formaban una compañía; dos compañías formaban un batallón; y cuatro batallones una brigada. Sin embargo, en la práctica fue diferente, pues la bajas y deserciones constantes hicieron que la estructura fuera mucho más flexible, conformándose en realidad varios grupos por sector, de en torno a 10 componentes, liderados por el guerrillero más experimentado o con mayores relaciones con la estructura orgánica del partido.

Francisco Corredor Serrano “Pepito El Gafas”. Fuente: Los guerrilleros de Levante y Aragón 1, 1945-1948: La lucha armada.

Además, la Agrupación contó con algunos medios de comunicación para difundir su oposición a la dictadura. Destaca la edición de “El Guerrillero” entre 1946 y 1949, siendo el responsable Francisco Corredor Serrano “Pepito el Gafas”. Las publicaciones se imprimían en el monte, donde contaban con máquinas de escribir y varias multicopistas. Fue crucial el papel del Campamento Escuela, en plenos Montes Universales turolenses, para albergar esta producción. Fue durante años la base de operaciones de la agrupación, pues acogía las reuniones del Estado Mayor.

Portada de la revista “El Guerrillero” de enero de 1947. Obtenido de https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/maquisyfranquismo.htm

En este lugar había clases de capacitación, donde los guerrilleros aprendían sobre topografía, uso de explosivos, prácticas de tiro, manejo de armas, tácticas guerrilleras y clases políticas. A pesar de su corta duración, también se creó un Servicio de Información Republicano (SIR). Se aprovechaban los meses de invierno para estas formaciones, pues moverse por el campo era complicado.

Los guerrilleros de la agrupación contaron con abundante armamento en contraste con otras agrupaciones del país. Además, solían vestir de manera similar con camisas que les fabricaba un enlace llamado “Sastre”, con pantalones de pana y albarcas. Todos los guerrilleros tenían macutos y llevaban consigo un botiquín que contenía aguarrás, algodón y vendas.

Campamento Escuela, sede del Estado Mayor del AGLA. Fuente: El Blog de Drakis. Obtenido de https://drakis.net/2015/05/03/al-campamento-maqui-de-agla/

El primer comandante de la AGL, designado por el PCE, fue Vicente Galarza “Andrés”. Los jefes de los sectores fueron, en un inicio: “Tomás” en el 5º sector, “Antonio” en el 17º y “Grande” en 11º. Este último contaba con los dos grupos más activos en aquel entonces en la provincia de Cuenca: uno liderado por “Capitán” y “Cubano”; y el otro por “Ibáñez” y “Paisano”.

Años 47 y 48: comienzan las grandes acciones.

A lo largo de 1947, el maquis se asentaría cada vez más en los Montes Universales y alrededores. Comienzan a suceder hechos muy relevantes en la provincia conquense, como la Masacre de La Pesquera el 30 de enero de 1947, en el campamento guerrillero de la Fuente de La Olmedilla. Tras delatarles un enlace después de una gran paliza de la Guardia Civil, en la afrenta murieron varios guerrilleros del 5º Sector.

Las acciones guerrilleras comenzaban a multiplicarse aquí y allá, lo que derivó en una fuerte reacción del régimen contra este fenómeno. Meses después, son detenidos dirigentes del AGL como “Tomás” o el jefe “Andrés” (fusilado después). “Antonio” asume el mando en la práctica de la agrupación, quedando “Medina” al frente del 5º sector y “Manso” del 17º. Es el momento en que se decide dividir este último en dos, surgiendo el 23º Sector, comandado por Carlos “El Catalán”. En estos meses la agrupación adoptará su nombre final: Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA). Con todo ello, a principios de 1948 el AGLA está en su momento más álgido, con 4 sectores dirigidos por comunistas experimentados en la guerrilla y bastantes contingentes.

En febrero de 1948, encontramos un claro ejemplo en la provincia de Cuenca de la represión franquista a la guerrilla, en Sotos. La noche del 17 se cercó el pueblo y se detuvo a 7 vecinos, fusilando a 2, al intentar “huir”. Había un grupo de guerrilleros entre Sotos y Valdecabras, en el paraje de El Cambrón, comandados por “Paisano”. Era un grupo creciente coordinado por Florentino Labatut “El Capador de Sotos”, uno de los dos fusilados aquella noche. Además, durante los días siguientes, hasta 17 personas (”individuos” en palabras del régimen) también fueron detenidas, símbolo de la fuerte represión.

Y es que este grupo de “Paisano” será determinante por sus numerosas acciones por la Serranía de Cuenca a lo largo de 1948. Tras Sotos, se dirigirá a La Cierva, donde también será notoria su presencia. Renteros y molineros serán los mayores sufridores de esta realidad, pues su aislamiento los convertía en perfectos objetivos.

En numerosas ocasiones, los guerrilleros buscarán enlaces con el 11º Sector en los Montes Universales, en las cercanías de Huélamo, Valdemeca y Tragacete. Villalbilla también fue un fuerte punto de apoyo de la guerrilla duramente reprimido por las fuerzas franquistas.

Muchos más enlaces serán detenidos en los siguientes meses de 1948 en términos como Salinas del Manzano, Salvacañete o Santa Cruz de Moya. En otoño de ese año la guerrilla cada vez se encontraba más cerca de Cuenca (en zonas como Cabrejas, Fuentes, Chillarón, La Atalaya, etc.). Por ello, en octubre se realizaron varias redadas en el entorno de la capital, para evitar que siguiera creciendo la influencia del AGLA en la zona.

Año 49: una lucha que se alarga sin fin.

Esta lucha convulsa y constante, de duros inviernos serranos y escasa comida, hizo que las deserciones fueran cada vez más comunes. El abandono internacional de las democracias a la causa, junto a la fuerte represión que ejercía el régimen sobre enlaces y familiares, llevó a muchos a replantearse la lucha. Empezaban a dejar de ver luz al final del túnel.

Pues en general estos guerrilleros que se habían ido sumando al AGLA los años anteriores eran pastores, resineros o jornaleros que poco tenían que perder. Excepto sus familias, lo único que les quedaba, allí donde la dictadura empezó a poner el ojo. Las deserciones y chivatazos empezaron a proliferar. Herida a herida, la lucha por una sociedad más justa empezó a desangrarse.

No obstante, en el año 1949 hay todavía cuatro grupos distribuidos por la Serranía Conquense comandados por “Capitán”. No obstante, el 23 de septiembre un suceso marcó el inicio del fin de la guerrilla por su simbolismo. Y es que, en plena calle de San Juan de la capital conquense, dos guerrilleros, “Argelio” y “Luis”, fueron abatidos por la Guardia Civil, siendo las últimas palabras del último: “¡Viva la República!”. Irónicamente, este “viva” pudo significar la muerte de aquel sueño.

“Argelio”, maqui abatido en la calle de San Juan de Cuenca. Fuente: Los guerrilleros de Levante y Aragón 2, 1949-1952: el cambio de estrategia
“Luis”, maqui abatido en la calle de San Juan de Cuenca. Fuente: Los guerrilleros de Levante y Aragón 2, 1949-1952: el cambio de estrategia

Esto desencadenó una serie de sucesos, como la famosa huida de 11 enlaces de San Martín de Boniches uniéndose a la guerrilla. La profundidad de la serranía conquense parecía servir aún de parapeto ante la creciente represión. Zonas como San Martín de Boniches, Henarejos, Garaballa o Santa Cruz de Moya (en especial los rentos de Orchova) refugiaban aún a estos luchadores por una libertad que se esfumaba por momentos.

Así llegó la batalla definitiva que marcó el fin del maquis: los sucesos de Cerro Moreno de la madrugada del 7 de noviembre de 1949. Esa noche, todo un campamento de guerrilleros asentados en este paraje de Santa Cruz de Moya fue masacrado por contingentes de la Guardia Civil de Teruel, Valencia y Cuenca. La lucha estaba herida de muerte.

Aun así, en 1950 se estiman todavía unos 45 guerrilleros en el 5º Sector del AGLA, distribuidos en tres grupos, los cuales incluían guerrilleras alistadas poco tiempo atrás provenientes de La Atalaya. No obstante, conforme pasan los años se percibe cada vez más la falta de percepción de la realidad española por parte del buró del PCE en Francia.

Represión, exilio y silencio.

A lo largo del año 50 continuó el cambio de estrategia del régimen, presionando sobre todo a enlaces y familias, lo que llevó a muchas deserciones en otoño de ese año.

Sumadas a las infinitas muertes, detenciones y deserciones, durante los años 1951 y 1952 se produjo un continuo exilio de los pocos guerrilleros que aún quedaban. 17 guerrilleros del AGLA emprendieron esta huida a pie hasta los Pirineos. Si en 1939 marcharon con el anhelo de un conflicto mundial que reavivaría la lucha, poco de aquella esperanza quedaría en aquel año 1952. Ahora sí: la guerra ha terminado.

Florian García Velasco “Grande” brindando junto al secretario general del PCF en 1954 para celebrar la negativa de la justicia francesa a su extradición a España. Fuente: Los guerrilleros de Levante y Aragón 2, 1949-1952: el cambio de estrategia

Referencias.

  • Fernández Cava, S. (2002). Los catorce maquis de San Martín de Boniches. La Gavilla Verde. Obtenido de https://www.lagavillaverde.org/Paginas/Jornadas/III_Jornadas/Paginas/catorce.html
  • Fernández Cava, S. (2007). Los guerrilleros de Levante y Aragón 1, 1945-1948: La lucha armada. Cuenca: Tomebamba, 2007
  • Fernández Cava, S. (2008). Los guerrilleros de Levante y Aragón 2, 1949-1952: el cambio de estrategia. Cuenca: Tomebamba, 2008
  • Prieto Jiménez, D. (2005). Los Maquis en la provincia de Cuenca (Aproximación a la dialéctica de la represión durante la posguerra [1945-1952]). Diputación Provincial de Cuenca.
  • Vestal Etnografía S.L. (2024). HISTORIAS del MAQUIS en San Martín de Boniches, con Elena Ruiz y Vicente Jiménez. Vestal Etnografía S.L. https://www.youtube.com/watch?v=Dsdg272WiAg

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