El puerto y la catedral
Puerto de Tarragona. El sol brilla en el agua y las gaviotas gruñen en el cielo. En el cementado paseo que acompaña al mar, la gente camina con los oídos taponados, agrupada en bandos familiares o corriendo embutida en sintéticas mallas hacia desconocidos destinos. En esta mañana azul, eterno azul…