El colectivo de arquitectura, urbanismo y paisaje Madrid Borde Sur lleva ya ocho años impulsando acciones y estrategias basadas en una perspectiva metropolitana para el Sur de Madrid
Nodos Cromáticos, Jardín en Movimiento o Más que Espacios no son solo nombres de distintos proyectos, enuncian una manera de entender la ciudad basada en la reflexión, la participación y la diversidad de quienes la habitan. Para el colectivo de trabajo Madrid Borde Sur, la mezcla entre teorizar y actuar en el territorio supone no solo un reto, sino su leitmotiv.
Comenzamos con un grupo pequeño de compañeros y compañeras que, durante la carrera, identificamos la necesidad de poner en valor el Sur de Madrid”, afirma Laura Inés Braojos Bueno, actual Coordinadora General del colectivo y del grupo de investigación. Madrid Borde Sur no solo actúa de la mano de asociaciones y entidades de los barrios, sino que también desarrolla análisis y estudios académicos de la mano de su grupo de investigación Universitario, “liderado por Miguel Ángel Ajuriaguerra y Javier Malo De Molina: “El potencial de llevar el diagnóstico al territorio de manera casi directa y de la mano de sus actores resulta clave para lograr proyectos transformadores” asegura Javier.
El Sur de Madrid es un espacio difícil de delimitar, en el arco que abarca desde la A3, autovía de Valencia, hasta la A5, autovía de Extremadura, y entre la M30 y el límite de la Comunidad Autónoma suman más de 1700km2 con un perímetro de más de 250km. En realidad su ámbito se centra en la primera, segunda y tercera corona metropolitana de Madrid “desde el Manzanares hasta Arroyomolinos o Valdemoro, aproximadamente”, un ámbito de en torno a 600km2 y cerca de 100km de perímetro que consideran “clave” para la vertebración territorial y metropolitana de la capital y de su futuro a medio y largo plazo. “Madrid no puede seguir creciendo sin una perspectiva metropolitana centrada en las personas”, declara Madrid Borde Sur.
Cuando hace ocho años comenzaron sus primeros proyectos y análisis, su actividad se enfocó en un ámbito muy concreto: Villaverde, en el Sur de Madrid. El Distrito, uno de los que concentra mayores desequilibrios de la capital, se sitúa en un ámbito de enorme potencial económico, urbano y social, aseguran. Lo hicieron con un acercamiento y escucha de la mano de las asociaciones vecinales de la zona: La Incolora, Los Hogares, Colonia Marconi o La Unidad, entre otras. “Las Asociaciones vecinales son agentes imprescindibles en la cohesión y calidad de vida de los barrios, contar y conocer su visión antes incluso de empezar a trabajar resulta fundamental para entender qué enfoque y qué necesidades requiere el territorio y quienes lo viven en el día a día”, apunta Alejandro López-Parejo, miembro fundador de Madrid Borde Sur.
Su primera propuesta se centró en el potencial de la antigua metalúrgica de Arcelor Mittal-Aristráin Villaverde, como potencial rótula de cultura, servicios y ocio para el Sur de Madrid, generando un valor añadido con escuelas de música, zonas de conciertos y espacios vecinales vinculados con la cultura y el conocimiento. La propuesta no surtió efecto, pero sin embargo, en 2022, cinco años después, el Ayuntamiento de Madrid decidió trasladar el festival MadCool a una zona cercana, un “descampado” sin ningún tipo de accesibilidad por transporte público ni servicios que, frente a la reutilización de la antigua fábrica -algo similar a actuaciones en la cuenca minera del Ruhr en Alemania-, ha ahondado en los problemas de movilidad y vertebración de la zona. “La administración tiene un papel clave que no podemos ni aspiramos a sustituir, nuestra figura busca identificar potenciales, generar consensos y reflexionar sobre lo que se debe y no se debe hacer, para tratar de anticipar errores que en muchos casos son previsibles”, afirma Alejandro.
No en vano, y según indican en su web, Madrid Borde Sur “surge del interés de profesionales de la arquitectura y el urbanismo por el desarrollo del potencial social y económico del Sur de Madrid”. El colectivo de trabajo sobre el territorio lo forman seis arquitectos, urbanistas y paisajistas, profesionales de distintos ámbitos que, en la mayoría de los casos, no solo comparten una visión técnica sobre el Sur de Madrid, sino que además son vecinos y vecinas. Junto al colectivo, el Grupo de Investigación, formado por tres profesores Universitarios y personal de apoyo de la Universidad Rey Juan Carlos, aporta una visión metodológica y académica “imprescindible para reflexionar, analizar y plantear posibles alternativas a la inercia territorial del Sur de Madrid” indica Miguel Ángel Ajuriaguerra Escudero, Doctor Arquitecto y Coordinador del equipo de investigación y del Grado en Fundamentos de la Arquitectura en la URJC.
Pensar el futuro de la mano de quienes viven el territorio es parte del ADN de Madrid Borde Sur. Cada proyecto, cada análisis, responde no solo a una inquietud y necesidad técnica y académica, sino a una reflexión colectiva sobre el territorio en sus tres escalas: desde el análisis territorial de la región metropolitana, a la identificación de los distritos y barrios prioritarios en una segunda escala y a las acciones sobre el terreno en la escala de calle y plaza. Es una triple escala de priorización y reequilibrio territorial. “Hacer barrio es también analizar y entender el territorio en el que se enmarca cada actuación” indica Laura García Campo, especialista en sistemas GIS.
Para Ezequiel Areco Iglesias, que junto a Laura Inés y Alejandro forman parte del núcleo fundador del proyecto, “Madrid Borde Sur es un proyecto doblemente ilusionante, por un lado porque a nivel técnico identificamos y analizamos las necesidades con una perspectiva social y del territorio, de la mano de sus agentes, pero por otro porque, como vecinos y vecinas de la zona Sur de Madrid, creemos en esa necesidad de reequilibrio de manera profunda e integrada en cada una de las acciones que realizamos”.
Forman parte de Madrid Borde Sur: Laura Inés Braojos Bueno, Alejandro López Parejo, Ezequiel Areco Iglesias, Laura García Campo, Paola Cuititva, Riccardo Fonio, Ismael Gutiérrez Redondo, Miguel Ángel Ajuriaguerra Escudero, Javier Malo de Molina Bodelón y Alba R. Illanes.