La siembra de historias en la Tierra Viva

La siembra de historias en la Tierra Viva

Intervienen: Los Ojos (O) y Juanfra Sauré (JS), Director de BiblioGea.

I. El paisaje como manuscrito: ¿Por qué lo rural?

O: Juanfra, a menudo se dice que la cultura es el “pariente pobre” en las políticas rurales, centradas casi siempre en lo agrario o lo demográfico. Sin embargo, tú llegas con BiblioGea 2026 y el lema “Donde el corazón florece”. ¿Es la literatura un bien de primera necesidad para un pueblo?

JS: Absolutamente. Un pueblo sin relatos es un pueblo que se percibe a sí mismo como un lugar de paso, y no como un destino. En BiblioGea no vemos los pueblos de Álava o las zonas rurales como “vacíos” que hay que llenar de cultura urbana. Al contrario, los vemos como manuscritos vivos. El lema de este año busca rescatar esa “soberanía humana” que se ha perdido: la capacidad de asombrarse con lo pequeño, con el ciclo de una flor o el silencio de un valle. La literatura aquí no es un lujo, es el pegamento que une la memoria de los que se quedaron con la esperanza de los que llegan. Queremos que el vecino de Valdegovía sienta que su biblioteca es el centro de un diálogo global sobre la vida, el amor y la tierra.

II. Tecnología al servicio de la raíz: Los kits de contenidos

O: Uno de los pilares de vuestro modelo para 2026 es el uso de “kits de contenidos” híbridos. Explícanos esto: ¿cómo puede una pequeña biblioteca de aldea competir con los grandes eventos de las capitales?

JS: No compite, ofrece algo que la ciudad no puede dar: resonancia. El sistema de Kits es nuestra respuesta logística al reto rural. No necesitamos mover grandes infraestructuras ni generar una huella de carbono masiva. Enviamos materiales diseñados para ser replicados localmente: guías de lectura, contenidos visuales y metodologías de taller “llave en mano”.

Esto permite que una bibliotecaria en un municipio de 200 habitantes pueda organizar una actividad de la misma calidad que la Alianza Francesa de Madrid. Es una democratización radical, con una participación activa de los lugareños.

III. El amor como biología y resistencia

O: El tema “Donde el corazón florece” suena poético, pero tú le das una vuelta casi política. Hablas del “amor a la tierra” como antídoto a la eco-ansiedad. ¿Cómo se aterriza este concepto en los talleres?

JS: El amor es la fuerza biológica más potente que tenemos. Si tratamos el cambio climático solo con datos, generamos parálisis. Si lo tratamos desde el afecto —el amor al paisaje que nos vio crecer, a la huerta del vecino, a la biodiversidad local— generamos acción.

En los talleres, por ejemplo, trabajamos con la idea de que la naturaleza no es algo “que está ahí fuera”, sino algo que somos nosotros. Usamos libros que celebran la simbiogénesis: cómo florecemos gracias a los demás. En el entorno rural, donde la interdependencia entre especies es evidente cada día, este mensaje cala hondo. El corazón florece cuando dejamos de ver el campo como un recurso y empezamos a verlo como un jardín compartido que requiere cuidado y ternura.

IV. La tercera edad: Los guardianes del Jardín

O: Es muy llamativo vuestro enfoque en los centros de día y la tercera edad rural. ¿Qué aporta un anciano de un pueblo a una bienal de literatura contemporánea?

JS: Lo aporta todo. Ellos son nuestra “biblioteca viva”. A través de actividades como “El Jardín de la memoria”, no vamos a enseñarles a leer, vamos a escuchar su lectura del mundo. Muchos de nuestros mayores poseen una sabiduría botánica y narrativa que no está en los libros de texto.

Utilizamos herramientas como el Kamishibai (teatro de papel digitalizado) para que narren sus vínculos con el paisaje. Es un proceso de sanación mutua: ellos se sienten validados como poseedores de un saber esencial y nosotros recuperamos historias que, de otro modo, se perderían con ellos. Para que el amor florezca en 2026, las raíces deben estar sanas, y nuestras raíces son ellos.

V. Un modelo de gestión ética y social

O: Para terminar, Juanfra, Lucky Books se define como una empresa social. ¿Cómo se refleja esa ética en la organización de la Bienal?

JS: Reflejamos nuestra ética en cada decisión. Priorizamos el consumo kilómetro cero de cultura: el 100% de nuestros ponentes y dinamizadores tienen un vínculo real con el territorio o son agentes locales. No “aterrizamos” estrellas, cultivamos talento. Además, operamos con un presupuesto donde la misión cultural y ecológica es el eje absoluto. No buscamos el beneficio masivo, sino el impacto en la “verdad del corazón”. Queremos que, al terminar la Bienal, cada persona se lleve una pregunta: ¿Qué estoy haciendo yo para que mi entorno florezca? Esa es la verdadera rentabilidad de Lucky Books. El libro de la Bienal está disponible en librerías, con el título “Donde el corazón florece”

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