Del Bosque a tu Casa: repensando los bosques de España

Del Bosque a tu Casa: repensando los bosques de España

Los pueblos de montaña forestales albergan una gran riqueza en recursos, con una altísima biodiversidad y buena conservación, fruto de un aprovechamiento sostenible de los mismos y de un vínculo simbiótico con sus habitantes. Precisamente son los territorios más azotados por el abandono de usos ancestrales y el despoblamiento.

Esta desafección humana en los territorios ya ha sido tipificada como una de las principales causas de catástrofes como los incendios de sexta generación, que son imparables. Por ello es tan importante encontrar fórmulas que vinculen de manera simbiótica los espacios con sus habitantes. 

En las comunidades rurales, los saberes ancestrales representan un valioso tesoro de conocimientos acumulados a lo largo de generaciones. Estos conocimientos denominados como conocimientos ecológicos tradicionales (CET) abarcan una amplia gama de prácticas relacionadas con la recolección, el cultivo, la medicina tradicional, la artesanía y la gestión del entorno natural.

Recuperar estos saberes ancestrales no solo significa preservar la riqueza cultural y la diversidad de conocimientos de estas comunidades, sino que también tiene implicaciones profundas para la sostenibilidad y la conservación de los recursos naturales. Estos saberes contienen información invaluable sobre la interacción histórica entre las comunidades locales y su entorno natural, incluyendo técnicas de manejo de recursos, ciclos estacionales, y sistemas de conocimiento tradicional sobre la biodiversidad local. Por ello la importancia de los CET como herramienta indispensable para la conservación de la biodiversidad y para el manejo de los ecosistemas.

Además, el aprovechamiento de los recursos no maderables, tales como plantas medicinales y aromáticas, estaba tradicionalmente reservado a las mujeres, que eran las grandes recolectoras y conocedoras de sus propiedades y diferentes usos. Justamente este sector poblacional es el que más limitaciones encontró en la búsqueda de oportunidades, abandonando el medio rural y arrastrando con ellas a familias enteras. La situación actual es un medio rural masculinizado y envejecido, por lo que es esencial recuperar saberes ancestrales, vinculados con los productos no maderables de los bosques. Por ello es importante estudiar el saber antiguo y el origen de los posibles usos de esos productos.

La recuperación y revitalización de estos conocimientos ecológicos tradicionales juega un papel crucial en la promoción de la sostenibilidad y la conservación de los recursos naturales en las áreas rurales. Al rescatar y documentar estos saberes ancestrales se crea una base sólida para el diseño e implementación de prácticas de gestión ambientalmente responsables y culturalmente adecuadas. Los saberes ancestrales ofrecen insights únicos sobre la biodiversidad local, incluyendo la identificación de especies vegetales y animales, sus propiedades medicinales, usos culinarios, y métodos tradicionales de recolección sostenible. Esta información es esencial para desarrollar estrategias de manejo de recursos que promuevan la conservación de la diversidad biológica y la resiliencia de los ecosistemas locales.

Además, la revitalización de estos saberes ancestrales fortalece el vínculo entre las comunidades locales y su entorno natural, fomentando un sentido de pertenencia y responsabilidad hacia la tierra y sus recursos. Esto puede motivar a las comunidades a adoptar prácticas de uso de la tierra más sostenibles, reducir la presión sobre los ecosistemas frágiles y contribuir a la restauración de paisajes degradados.

Recuperar y salvaguardar los conocimientos ecológicos tradicionales no sólo preserva la identidad cultural de las comunidades rurales, sino que también desempeña un papel fundamental en la promoción de la sostenibilidad y la conservación de los recursos naturales. Al reconocer y valorar el conocimiento tradicional de estas comunidades, podemos trabajar en colaboración con ellas para construir un futuro más próspero y equitativo para todos, donde la protección del medio ambiente y el bienestar humano estén intrínsecamente vinculados.

Del Bosque a tu Casa nace para transformar esa realidad en una oportunidad, combinando investigación, innovación y saber local. Se trata de un proyecto llevado a cabo por 9 entidades para generar empleo y emprendimiento en zonas rurales de España a través del aprovechamiento sostenible de sus bosques, reactivando territorios afectados por la despoblación y evitando el abandono de usos ancestrales.

El proyecto ha sido impulsado por la Fundación COPADE, contando con socios para cada uno de los 9 territorios donde se han desarrollado los pilotos.

En cada uno de estos lugares se han impulsado obradores comunitarios que pongan en valor los recursos naturales endógenos del territorio. Desde Vestal hemos producido un documental donde se plasman los objetivos y resultados de este proyecto:

En Balsa de Ves, en la provincia de Albacete, desde el propio Ayuntamiento se han centrado en la recuperación y puesta en valor del olivar milenario, rediseñando un antiguo depósito como futuro obrador comunitario. También exploran otros productos, como la recolección del regaliz, especie autóctona en la zona:

En Cardenete, en la Serranía Baja conquense, están trabajando desde el territorio para promocionar la producción de aceites esenciales, así como para promover la recolección micológica o la producción apícola. Este biotipo está impulsado por la iniciativa Sembria:

En El Royo, en la provincia de Soria, el impulso del cultivo de frutos rojos, en especial la frambuesa, es el alma del proyecto, liderado por APROTER.

La Asociación de Municipios Forestales de la Comunitat Valenciana (AMUFOR) es la responsable de la ejecución de dos biotipos en la provincia de Valencia. En la Serranía de Valencia están impulsando el cultivo de la trufa como elemento revulsivo de desarrollo rural, mientras que en el Macizo del Caroig trabajan por recuperar los centenarios algarrobos que tanto han caracterizado a esta región.

En Oliete, en la provincia de Teruel, el ya asentado proyecto Apadrinaunolivo.org se ha sumado a este proyecto para continuar en su objetivo de recuperar el olivar de la comarca, estudiando nuevos subproductos como la hoja del olivo:

En Peralejos de las Truchas, en el Alto Tajo, proponen desde el Ayuntamiento la recuperación y comercialización de varios productos de su entorno forestal, destacando la recuperación de los tilos, antes en uso:

En Villaralto, en la comarca cordobesa de Los Pedroches, la empresa Debellota se afana en aprovechar la dehesa más allá de su naturaleza ganadera, recogiendo las abundantes bellotas para producir harina y otros derivados:

Por último, llegamos a Orea, un pueblo de Guadalajara, donde surgió el proyecto y, de hecho, la marca Del Bosque a tu casa. Años de trabajo y conciencia comunitaria que han culminado en la construcción de un obrador comunitario tipo y un laboratorio comunitario tipo, los cuales son grandes ejemplos que permiten la replicabilidad de este proyecto en pueblos de características similares.

Desde Vestal hemos desarrollado un estudio etnográfico en profundidad para comprender las realidad socioecológicas de estos territorios. Esta información está disponible en la web https://www.vestaletnografia.es/del-bosque-a-tu-casa/

Para más información del proyecto Del Bosque a tu casa puede visitarse la web https://proyectodelbosqueatucasa.com/

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