LA MUJER, PIEZA CLAVE EN EL DESARROLLO RURAL

LA MUJER, PIEZA CLAVE EN EL DESARROLLO RURAL

El liderazgo de la mujer en el medio rural y la despoblación que aqueja a la provincia de Cuenca fue el motivo que unió a cerca de un centenar de personas en la localidad conquense de Ribatajada, un sábado en que el sol jugó al escondite. Pero los astros se alinearon para que el broche final lo pusiera una luna resplandeciente acercada con telescopio; el colofón de una jornada festiva, aunque hubiese poco que celebrar dadas las dificultades que conlleva vivir del campo o residir en un pueblo.

  A pie de terruño se fueron desgranando historias y experiencias de mujeres que habitan el espacio rural y se han propuesto vivir de sus frutos. Comenzó Ana Mendiola, ambientóloga con más de doce años de experiencia en huerta agroecológica y hasta ahora productora del Grupo de Consumo Pisto, preguntándose en alto “¿Qué hago yo aquí, una mujer de Madrid en un pueblo de 40 habitantes?”. Y lo que empezó siendo un relato ilusionante se fue tiñendo de decepción y derrota. Porque aquel proyecto de gestionar una huerta ecológica que cumplía los requisitos necesarios como tierra, agua y el apoyo de la comunidad, fue tropezando con una terca realidad: “el medio rural se ha convertido en el sumidero de proyectos basura: cementerios nucleares, huertas solares, macrogranjas…”.  Y relató su experiencia hasta concluir con una sentencia demoledora: “quieren carta blanca para sus proyectos basura”.

Pilar Durante. Foto: Autora

El Foro Mujer Rural, Raíces, Voces y Comunidad, organizado por Agresta S. Coop. y moderado por su artífice Pilar Durante, permitió escuchar historias apegadas a la tierra y disfrutar de la naturaleza exultante que enmarca al pueblo anfitrión, situado en la comarca del Campichuelo, entre la Alcarria y la Serranía. Y todo ello envuelto en música étnica y discoteca rodante autosostenible. Una jornada inolvidable en la que gran parte del protagonismo lo obtuvieron mujeres como Chari o Ester, oriundas de Ribatajada, que ofrecieron un tour guiado por las zonas que ya habitaban sus ancestros. Los caminos de la memoria, como tituló su coordinadora, la filóloga Jazmina Fuentes, a este recorrido emocional y cultural por el pueblo, llevaron a los asistentes a la ermita, restaurada  con el esfuerzo físico y económico de los vecinos; a las eras, donde hasta los niños participaban en las distintas tareas (“julio a segar, agosto a trillar…¡menudas vacaciones!”); al rio, indispensable para lavar ropa; a la iglesia, que acogía el ritual de mayo con las niñas cantando versos a la virgen; y a la Fuente Atrás, que dio pie al recuerdo de aquella niña que le dijo al padre “podías ayudar a madre a ir por agua a la fuente como el tío Fernando, que ayuda a la tía Brígida”,  recibiendo por respuesta la demoledora pregunta “¿y eso está bonico?”.

A por agua a la fuente. Foto : Autora.

   Antes de estos recuerdos traídos a la memoria en sus propios emplazamientos, Jazmina había comentado que “El desarrollo no se sustenta con las ayudas europeas, sino sobre las espaldas de cada una de estas mujeres” porque “es necesario visibilizar su aportación a la sociedad, han sido voces invisibilizadas por ser mujeres, y enfocamos el futuro utilizando sus conocimientos, su lucha en tiempos difíciles”. En conclusión, diría: “somos los lugares que habitamos, las personas modelamos el territorio con nuestros actos”.

   Sobre medicina natural habló Sarka Voriskova, creadora del proyecto Botánica Guadiela, una mujer checa afincada en las cercanías de Priego que ha hecho del monte su botica. Comenzó contando que se había aventurado a instalarse en la provincia de Cuenca junto a su pareja para montar una empresa de marcas medicinales y vender sus productos de manera on line…¡y eso que Castilla La Mancha es donde menos infusiones se beben de toda España!, diría como dato anecdótico. A pesar de la climatología adversa (con tanta lluvia es difícil recolectar y secar plantas), de la burocracia (la misma legislación para grandes empresas como Nivea que para pequeños productores) o los consabidos fallos de internet…Pese a todo esto y mucho más, la boticaria de la naturaleza reseñó aspectos positivos como la red humana que le da apoyo, la gran riqueza de plantas en la zona y, en general, el producto silvestre que es la base de su trabajo.  

   No podía faltar la vertiente artística que correspondió abordar a Marta Díaz, profesora de arte y restauradora, quien además de tratar de Patrimonio y mujeres creadoras, ofreció una muestra de sus obras con la mujer como protagonista.

Marta Díaz muestra su obra. Foto : Autora

Para situar su intervención, hizo notar que el arte rural nos circunda por todas partes en forma de iglesias, palacios y obra civil en general; que en la zona del Campichuelo abunda el arte románico traído por los primeros pobladores que llegaron del norte en 1177, tras la conquista de Alfonso VIII; que existen proyectos liderados por Mujeres Artistas como el MAR (Mujeres Artistas Rurales) en Aragón o el DAR (Dones Artistes Rurals) en Valencia y que, en síntesis, el medio rural es un soporte artístico de primera magnitud.

   En un día donde hasta la comida hizo honor a lo natural con los sabores comunitarios elaborados por La Parra, hubo tiempo para bailar con “larrejuntanza” (acto de juntarse, reunirse y colaborar con las vecinas para expresar una voz y cuerpo colectivos). El sonido telúrico de los panderos cuadrados, los bailes tradicionales y las letras de canciones ancestrales fueron seguidas por las participantes en una fiesta de celebración a la que se unieron desde el primer momento las mujeres de la localidad, algunas de las cuales, ya jubiladas, siguen siendo amigas desde sus primeros años de escolaridad. Lo que el pueblo ha unido, que no lo desuna la voracidad del mercado. Precisamente este encuentro mantenido en Ribatajada  no sólo ha servido de agente dinamizador, en una localidad abocada a la despoblación, sino que también ha contribuido a hacer comunidad y crear redes entre diferentes perfiles profesionales, cumpliendo así con los objetivos del Foro.

El campo, a debate. Foto : Autora

La jornada dio para mucho y los asistentes se empaparon de conocimientos (y algunos de lluvia) sin dejar de conocer la zona hasta su  punto más elevado, por encima incluso de la ermita más alta, desde donde atisbar el horizonte circundante. Pena que entre ese paisaje espectacular descolle una macrogranja cuya pestilencia, en el más amplio sentido de la palabra, llegaba a anegar las conversaciones que surgieron improvisadamente en torno a la vida rural con sus grandezas y sus miserias como el precio de las viviendas y su inaccesibilidad, uno de los principales escollos en los que choca el romántico deseo de volver a la naturaleza y la cada vez más imperiosa necesidad de revitalizar lo rural.

   Este 10 de mayo Ribatajada se abrió de par en par a unos visitantes llegados en son de paz que tuvieron el privilegio de conocer de cerca a sus moradores y adentrarse en su pasado. Una iniciativa puntual que ha reactivado a uno de tantos lugares de la España despoblada y servirá de reflexión para encontrar soluciones. Un encuentro simbiótico del que salieron enriquecidos  quienes llegaron y los que estaban.

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