Siento la yerba crecer
por las isletas del río,
en todos los sueños míos
y los que quiero volver a ver.
Mirando los caballitos
en las ovas reposando,
los que quiero seguir soñando
con los niños dando gritos.
Las madres cosen al sol
mientras sus niños se bañan,
algunos asan castañas
mirando tras del crisol.
Quiero volver a escribir
del olor que tanto quiero,
caminando mi sendero
para volverlo a sentir.
Es un olor que perdura
por el angosto camino,
me lo cuentan los vecinos
en su vivida lectura.
Para terminar mirando
de mi tresbolillo al cielo,
tumbado yo por el suelo
otros tiempos recordando.